Abbe Horswill
29 de septiembre
Los métodos anticonceptivos:
Una conexión entre la pobreza y la religión
He pensando por unos días en cómo yo iba a conectar el tema de la pobreza con el tema de la religión y cómo iba a relacionar estos temas con mis experiencias acá en el Perú. No he observado mucha pobreza aunque sé que la existe por las estadísticas dramáticas y la historia larga de los problemas económicos. Todavía, mi familia es evidentemente de la clase alta-media, y cuando salgo de su barrio lindo en Miraflores, quedo en las calles principales y no busco para la pobreza. También, no he observado mucha religiosidad aunque sé que hay una gran mayoría, más de 80%, de gente católica; mi mamá es la única persona en mi familia que asiste a la escuela y nunca he visto muchas personas que están rezando.
Durante el almuerzo, les expliqué mi dilema a mis padres. Mi papá dijo simplemente, como si la conexión fuera obvia para todo el mundo, que la religión causa la pobreza. Estaba muy confundida por esta declaración audaz, y solamente podía pensar que significó que las personas religiosas son tan ocupadas con la religión que no puede trabar y por eso son pobres (a veces mi papá tiene perspectivas extrañas; le encanta a John McCain). Finalmente, clarificó que la religión católica prohíbe que las persones usar los métodos anticonceptivos y por eso están teniendo demasiados hijos para quienes no pueden cuidar. Mi padre también dijo que para él la religión es menos importante no tener hijos como conejos (sus palabras exactas), y usó la planificación familiar.
En una pequeña investigación, encontré que la iglesia católica está opuesta moralmente a todos los actos sexuales afuera del casamiento porque cree que es necesario que todos los actos sexuales estén abiertos a la posibilidad de procreación (Wikipedia, “Christian Views on Conception”). Me dio cuento que mis padres probablemente son una para del catolicismo cultural, tienen unos cruces en la casa, pero no permiten que las creencias católicas controlen sus vidas. Por ejemplo, en esta conversación de la conexión de la pobreza y la religión, mi mamá me dijo que cree que deben enseñar la educación sexual en los colegios para transmitir la idea que todas las personas tienen unas opciones.
Aprendí por mi mamá que las escuelas públicas en el Perú no pueden enseñar la educación sexual por razones del gobierno peruano. Sin embargo, mi mamá explicó que hay la educación sexual, aunque es muy poco, en unas escuelas privadas como la donde mis hermanas asistieron. Este me indica la gran diferencia entre las escuelas privadas y las escuelas públicas que son gratis pero bastante malas. Si aplico el idea de mi papá que una falta d e los métodos anticonceptivos y demasiados hijos causan la pobreza, sería muy difícil para las personas que ya están pobres y están en los colegios públicos por una falta de recursos escapa este ciclo perpeto.
Con esta realización, pensé en mi trabajo voluntario en Flora Tristán; Stephanie y yo, extranjeras con ninguna calificación médica, estamos enseñando sobre los aparatos reproductores, los métodos anticonceptivos, las enfermedades transmisión sexual, y VIH/SIDA en unos colegios en San Juan de Lurigancho.
También pensé en el lugar donde trabajamos: una clínica en San Juan de Lurigancho. Funcionamos como consejerías para mujeres que quiere hablar, y otra vez, no tememos ninguna calificación para este trabajo. Éste me muestra la necesidad para la atención médica. Aunque la clínica es privada y me imagina que es mucho mejor de los hospitales que tiene los mismos problemas (como una falta de equipo, recursos y trabajadores) de las escuelas públicas, los servicios de la clínica todavía no son suficientes. Solamente está abierta tres días cada semana y todavía es demasiada cara para unas mujeres porque cuesta cinco soles para una consulta médica y el dinero para llegar por micro a la locación no muy conveniente. Asimismo, hay unos servicios que no pueden ofrecer, por ejemplo los abortos, por razones religiosas que no son de las directoras de Flora Tristán sino por los requisitos del estado peruano.
Por esta experiencia, empecé a entender unos de los problemas en el Perú y lo que significó la declaración de mi papá. Unas estadísticas que presentamos sobre la importancia de la planificación familiar son que 76% de las mujeres peruanas de 15 a 19 años que están embarazadas son los embarazos no deseados y dentro de este grupo de mujeres jóvenes, 14% de sus embarazos terminan en los abortos espontáneos, 31% terminan en los abortos ilegales y solamente 55% terminan en los nacimientos, y de estos nacimientos, 76% de las mujeres no están casados (Flora Tristán). Sin embargo, comprendemos que no es suficiente para simplemente decir, “Deben usar los métodos anticonceptivos para estas razones obvias” porque muchos jóvenes han oído por todas sus vidas que no pueden usarlos para las razones religiosas y/o ya tienen sus propias creencias personales. En esta lógica, se presenta la conexión entre la religión y la pobreza; muchas personas religiosas no creen en el uso de los métodos anticonceptivos y por eso tiene muchos hijos que les hacen más pobres. Sería interesante estudiar la razón de la religiosidad fuerte en las personas pobres versus en las personas ricas para ver si haya un ciclo (i.e. personas pobres enseñan el Catolicismo oficial a sus hijos quienes lo enseñan a sus hijos, etc.) para ver si esta razón hace tan difícil para gente que quieren escapar la pobreza.
29 de septiembre
Los métodos anticonceptivos:
Una conexión entre la pobreza y la religión
He pensando por unos días en cómo yo iba a conectar el tema de la pobreza con el tema de la religión y cómo iba a relacionar estos temas con mis experiencias acá en el Perú. No he observado mucha pobreza aunque sé que la existe por las estadísticas dramáticas y la historia larga de los problemas económicos. Todavía, mi familia es evidentemente de la clase alta-media, y cuando salgo de su barrio lindo en Miraflores, quedo en las calles principales y no busco para la pobreza. También, no he observado mucha religiosidad aunque sé que hay una gran mayoría, más de 80%, de gente católica; mi mamá es la única persona en mi familia que asiste a la escuela y nunca he visto muchas personas que están rezando.
Durante el almuerzo, les expliqué mi dilema a mis padres. Mi papá dijo simplemente, como si la conexión fuera obvia para todo el mundo, que la religión causa la pobreza. Estaba muy confundida por esta declaración audaz, y solamente podía pensar que significó que las personas religiosas son tan ocupadas con la religión que no puede trabar y por eso son pobres (a veces mi papá tiene perspectivas extrañas; le encanta a John McCain). Finalmente, clarificó que la religión católica prohíbe que las persones usar los métodos anticonceptivos y por eso están teniendo demasiados hijos para quienes no pueden cuidar. Mi padre también dijo que para él la religión es menos importante no tener hijos como conejos (sus palabras exactas), y usó la planificación familiar.
En una pequeña investigación, encontré que la iglesia católica está opuesta moralmente a todos los actos sexuales afuera del casamiento porque cree que es necesario que todos los actos sexuales estén abiertos a la posibilidad de procreación (Wikipedia, “Christian Views on Conception”). Me dio cuento que mis padres probablemente son una para del catolicismo cultural, tienen unos cruces en la casa, pero no permiten que las creencias católicas controlen sus vidas. Por ejemplo, en esta conversación de la conexión de la pobreza y la religión, mi mamá me dijo que cree que deben enseñar la educación sexual en los colegios para transmitir la idea que todas las personas tienen unas opciones.
Aprendí por mi mamá que las escuelas públicas en el Perú no pueden enseñar la educación sexual por razones del gobierno peruano. Sin embargo, mi mamá explicó que hay la educación sexual, aunque es muy poco, en unas escuelas privadas como la donde mis hermanas asistieron. Este me indica la gran diferencia entre las escuelas privadas y las escuelas públicas que son gratis pero bastante malas. Si aplico el idea de mi papá que una falta d e los métodos anticonceptivos y demasiados hijos causan la pobreza, sería muy difícil para las personas que ya están pobres y están en los colegios públicos por una falta de recursos escapa este ciclo perpeto.
Con esta realización, pensé en mi trabajo voluntario en Flora Tristán; Stephanie y yo, extranjeras con ninguna calificación médica, estamos enseñando sobre los aparatos reproductores, los métodos anticonceptivos, las enfermedades transmisión sexual, y VIH/SIDA en unos colegios en San Juan de Lurigancho.
También pensé en el lugar donde trabajamos: una clínica en San Juan de Lurigancho. Funcionamos como consejerías para mujeres que quiere hablar, y otra vez, no tememos ninguna calificación para este trabajo. Éste me muestra la necesidad para la atención médica. Aunque la clínica es privada y me imagina que es mucho mejor de los hospitales que tiene los mismos problemas (como una falta de equipo, recursos y trabajadores) de las escuelas públicas, los servicios de la clínica todavía no son suficientes. Solamente está abierta tres días cada semana y todavía es demasiada cara para unas mujeres porque cuesta cinco soles para una consulta médica y el dinero para llegar por micro a la locación no muy conveniente. Asimismo, hay unos servicios que no pueden ofrecer, por ejemplo los abortos, por razones religiosas que no son de las directoras de Flora Tristán sino por los requisitos del estado peruano.
Por esta experiencia, empecé a entender unos de los problemas en el Perú y lo que significó la declaración de mi papá. Unas estadísticas que presentamos sobre la importancia de la planificación familiar son que 76% de las mujeres peruanas de 15 a 19 años que están embarazadas son los embarazos no deseados y dentro de este grupo de mujeres jóvenes, 14% de sus embarazos terminan en los abortos espontáneos, 31% terminan en los abortos ilegales y solamente 55% terminan en los nacimientos, y de estos nacimientos, 76% de las mujeres no están casados (Flora Tristán). Sin embargo, comprendemos que no es suficiente para simplemente decir, “Deben usar los métodos anticonceptivos para estas razones obvias” porque muchos jóvenes han oído por todas sus vidas que no pueden usarlos para las razones religiosas y/o ya tienen sus propias creencias personales. En esta lógica, se presenta la conexión entre la religión y la pobreza; muchas personas religiosas no creen en el uso de los métodos anticonceptivos y por eso tiene muchos hijos que les hacen más pobres. Sería interesante estudiar la razón de la religiosidad fuerte en las personas pobres versus en las personas ricas para ver si haya un ciclo (i.e. personas pobres enseñan el Catolicismo oficial a sus hijos quienes lo enseñan a sus hijos, etc.) para ver si esta razón hace tan difícil para gente que quieren escapar la pobreza.
2 comentarios:
Abbe, la conexión que has hecho entre la probreza y la religión es muy curiosa, no? En mi opinión no hay duda de que si una persona (una mujer) no tiene aceso a "family planning", es como una pena de muerte. Lo que es interesante es que hay muchos factores que relacionan la pobreza con poca educación, actividad sexual a una edad más menor que lo promedio, más embarazos entre las adolencentes, menos aceso a educación sexual, menos aceso a cualquier forma de contraceptivos, la lista continúa... y de repente has tocado una buena razón incluir la religiosidad/las creencias religiosas que prohibe(n) los contraceptivos a lista también.
Tengo una amiga que trabajó con Planned Parenthood en un barrio muy pobre en Philadephia (tu ciudad!!!). Ella me dijo que yo no podría imaginarme cuantas chicas jovenes y pobres habían venido que estaban embarazadas... que la gente no entiende la relación entre la probreza y el embarazo a una edad joven. Y especialmente si tienen miedo hacer un aborto, o no creen en hacerlo, o si aun no creen en usar los contraceptivos para nada... y si está embarazada, es poco probable que vayan a seguir estudiando. Y como escribiste, la mayoría no están casadas, y tienen que mantener su nuevo hijo sin educación... es un gran problema como mínimo.
es interesante tu tema...
Por cierto... por qué a tu papá peruano le gusta McCain?!
Esta es otra instancia en que se ve el arraigo cultural de lo católico en el Perú. No es que los anticonceptivos y el aborto estén limitados o prohibidos por dictamen de la Iglesia católica, sino que las ideas de esta están tan infundidas en la población que los funcionarios estatales seculares comparten muchos de los valores del catolicismo (aun no siendo católicos practicantes muchos de ellos) y por ende, controlan estas prácticas o información.
Un caso: hubo un body spray peruano llamado "Aval" cuyo mercado nicho era el de jóvenes de clase media-baja y para abajo que, crudamente, "wanted to get laid". Su slogan, entonces, era "Sexo seguro", en el sentido de "Sex: For Sure". Sin embargo, y esto nos muestra las increíbles limitaciones en educación sexual en los colegios públicos (y cualquier educación para el caso), hubo personas que interpretaron ese "Sexo seguro" como "Safe sex" y quedaron asombradas cuando quedaron encinta. La compañía tuvo que cambiar su slogan a "Sexo real", pero el daño ya estaba hecho.
Publicar un comentario