Cuando venía a Perú, sabía que quería hacer algún tipo de trabajo voluntario, porque tendría mucho más tiempo libre sin un trabajo. Entonces, cuando escuché sobre la organización “Un Techo Para mi País,” me hizo muy interesado. Un Techo Para mi País es una organización con la meta de eliminar la falta de casas con techo en países pobres. La segunda meta de la organización es a reducir la distancia social entre la clase baja y los jóvenes de la clase media. Mi experiencia con Un Techo Para mi País ha sido buenísimo porque he hecho amigos, conocido más a la vida de la clase baja, aprendido más sobre construcción y hablado más español que nunca antes en una manera diferente.
Un Techo Para mi País tiene organizaciones en 14 países en Latinoamérica. Todos están mantenido por voluntarios jóvenes y todos los participantes son voluntarios jóvenes. No es necesario tener nada experiencia para registrarse para participar en un viaje de UTPMP, sólo es necesario tener menos de 30 años. Esto está porque la organización quiere específicamente a bajar el sentimiento de desigualdad entre la clase baja y los jóvenes por mejorar la calidad de vida y relacionarse entre las clases. Para lograr esto, los voluntarios traen comida a la familia de quien construyen la casa y la familia cocina la comida para que todos puedan juntar y conocerse. En los dos viajes de UTPMP de que he participado, fuimos a Chincha, una ciudad en el sur del Perú, para construir casas para las víctimas del terremoto que pasó en el Agosto de 2007. Estaba muy interesante a escuchar los cuentos terroríficos del terremoto. La señora de la segunda casa que yo ayudé a construir dijo que ella estaba trabajando en una fábrica cuando el terremoto llegó y no podía ni comunicar ni ver su familia para varias horas y no sabía si estaban seguros. También nos dijo que tenía una casa de adobe con techo antes del terremoto y lo extraña mucho. Ella estaba muy agradable para la construcción de su casa nueva. También el hijo de la señora que pensaba vivir en la casa nos ayudó. Él era muy alto, entonces él podía alcanzar lugares más altos.
En los dos viajes de UTPMP de que he participado, fuimos a Chincha, una ciudad en el sur del Perú, para construir casas para las víctimas del terremoto que pasó en el Agosto de 2007. Cuando llegamos a Chincha en la noche de viernes, vamos a una escuela donde hay salones para dormir. Todos llevan una bolsa de dormir y duermen en un piso de cemento. Me da un sentimiento de unidad a dormir en un aula con el piso casi completamente cubierto de personas. Aunque había dos hombres en mi aula en el primero viaje que roncaron toda la noche más fuerte que he escuchada antes. En el próximo día, el grupo está dividido en cuadrillas de tres a cinco personas y designado a una familia. Hay un “jefe” de cada cuadrilla que ha construido antes por lo menos otra vez y puede enseñar a los otros los métodos de construir las casas que son prefabricadas. En mi segundo construcción, yo fui pedido estar un jefe de cuadrilla y estaba una experiencia muy útil para mi capacidad de hablar español. En la comienza estaba un poco difícil, pero con tiempo yo y los dos otros miembros de mi grupo empecían entendernos mejor. Teníamos muchas problemas de planear la tierra por el piso, entonces, habían muchos problemas a resolver. Estaba un poco estresante para mi a enseñar a dos personas sin experiencia. Sin embargo, yo creo que este tipo de comunicación mejora mucho mi capacidad de hablar el español, porque, a diferencia de hablar casual, hay una meta técnica y necesitamos comunicar efectivamente para lograrla.
Creo que UTPMP y todos los voluntarios han logrado mucho para los países de Latinoamérica, pero a pesar de este, yo creo que a veces los voluntarios falta voluntarios con experiencia y perseverancia para ser líderes y enseñar bien a los voluntarios efectivamente. Por ejemplo, en mi primero construcción, el jefe de mi cuadrilla, en realidad, no sabía cómo medir las ubicaciones para las claves del techo. Por un resulto de esto, había varios huecos en el techo de la casa donde mi jefe clavó y falló las vigas por un poco. Este no está un problema grande, pero yo creo que con un poco más instrucción, pensamiento y experiencia, podría ser evitado. Pero al fin, la familia todavía tiene una casa nueva que no es una carpa. Yo sentía mejor ser jefe de la cuadrilla porque yo podría trabajar más lentamente para evitar errores. En el fin, la casa de mi cuadrilla todavía tenía errores, pero sólo eran estéticos, y los explicó a la familia.
En fin, yo creo que UTPMP es una organización buenísima y es mi experiencia mejor de mi tiempo en Perú hasta ahora. Debido a las construcciones, he conocido a mis amigos mejores Peruanos, practicado bastante español y ayudado a víctimas del terremoto. Yo pienso a hacer el próximo construcción durante el fin de semana de APEC y no puedo esperar construir otra vez y conocer y adherir con más Peruanos.
lunes, 27 de octubre de 2008
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